Es recomendable tomar cada día dos piezas de fruta en caso de niños y cuatro en el caso de adultos, ya sean del mismo tipo o en ensaladas de frutas variadas. Las propiedades de las frutas nos ayudarán a prevenir el cáncer y enfermedades cardíacas. Así lo recomienda la Organización Mundial de la salud. Culturalmente está establecido que la fruta se toma de postre. Pero muchas veces, cuando se llega al postre, no se tiene más apetito, y comerse una pieza de fruta entera parece una tarea difícil. Es por esto que hay que hacer un esfuerzo para desplazar este hábito y conseguir que la fruta sea un primer plato, por ejemplo un almuerzo o una merienda. También formando parte de una receta como, el bacalao con naranjas, el ajo blanco o las ensaladas de frutas. Igualmente recomendable es el tomar zumos de frutas naturales como naranjas, mandarinas u otras frutas que por su acidez o sabor se prestan más a combinarlas con leche o agua creando ricos y nutritivos batidos o jugos de frutas como puede ocurrir con frutas exóticas como la guayaba, guanábana o el maracuyá.
Aunque hoy en día los procesos de conservación permiten tener fruta de todo tipo durante todo el año, la fruta ecológica no se produce con este fin. El productor ecológico no genera grandes stocks y tiene diversos cultivos estacionales así que, podrá tener fruta ecológica para abastecer su mercado o las ecotiendas durante todo el año. Es muy importante consumir la fruta de temporada, que nos da garantía de ser fresca de verdad: naranjas y mandarinas en invierno, o melón, melocotón y sandía en verano. La fruta ecológica no es sólo nutritiva, sino que es más saludable y natural que la convencional. Así, si desde pequeños nos acostumbramos a comer fruta ecológica a diario, tendremos una vida más saludable y colaboraremos a la preservación del medio ambiente.